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Pequeña guía para optimizar tu autoplacer

publicado por Keit Zdanova el
Pequeña guía para optimizar tu autoplacer

El autoplacer debería ser sencillo, porque se trata de ti y solo de ti, no hay wrong or rights en algo tan íntimo. Pero si tienes tus dudas o te gustaría optimizar tus métodos, aquí te ayudamos ¡claro que sí! Te presentamos una guía sencilla y a prueba de todo para llegar a donde quieras.

Ok, empecemos con lo más básico y con lo que jamás nos vamos a cansar de decir. 

 

Tu autoplacer está bien y mientras tú estés contenta y cómoda no hay nada prohibido. Explora tu cuerpo y haz lo que a ti te haga feliz.

Si desde temprana edad (cuando surge la curiosidad) se normalizara la exploración de nuestro cuerpo… uff, imagínate lo diferente que sería nuestra vida sexual. Y, aún más importante, la relación con nuestro cuerpo y nuestra sexualidad sería mucho más positiva y plena.

Se nos enseña por medio del miedo y el temor, desde el “vas a quedar embarazada” hasta “te va a dar una infección”, pero nunca se habla desde el placer.


Antes que nada y primero que todo, perdamos el miedo a tocarnos: El primer paso para explorar nuestro cuerpo es perderle el miedo. Entender cuáles son nuestras creencias con respecto al placer, manejarlas y aceptarlas.

¿Qué sientes al hablar de placer? ¿Conoces lo que te produce placer?

 

Esto te ayudará a entender dónde estás parada y ser sincera contigo misma. Es hora de soltar creencias que muchas veces ni son nuestras, si no de nuestros padres, abuelos u otras personas cercanas y que inconscientemente, adoptamos como nuestras. Al reconocer que esas ideas no son nuestras, es más fácil entender y quitarnos estos bloqueos mentales para poder darle vuelo a la hilacha. En el tema del autoplacer en realidad no existen recetas mágicas, pues todas somos diferentes. Todas alcanzamos nuestro propio placer de manera diferente y a nuestro propio ritmo. Es por eso que puedes adaptar esta pequeña guía como todo un mantra o bien, como un simple recordatorio de lo que es bueno.


Repite conmigo: ¡Mi autoplacer es mi derecho! Hacerlo está bien, se siente rico y es saludable. Nadie me juzga y es mi momento.



1.- Espejito, espejito:


¡Adiós pena! Desnúdate frente a un espejo y acaricia tu cuerpo, recórrelo y reconócelo. Trata de ir más allá de lo básico (pechos o vulva), intenta otras áreas de tu cuerpo, observa qué sientes en el cuello, la cara, tus piernas. Tu cuerpo es tuyo para explorar. Si te pones nerviosa respira profundo, tómate tu tiempo y haz las cosas a tu ritmo.

 

2.- Conoce a tu mejor amigo, el clítoris:
A ver, nos quejamos de que nadie sabe dónde está pero ¿sabes dónde está el tuyo?  Si la respuesta es no, entonces es hora de buscarlo, decirle hola y empezar a conocerse. Con tus dedos, puedes dibujar las letras del abecedario en tu clítoris. Ve a tu ritmo y disfruta cómo cambian las sensaciones dependiendo de los movimientos. Las mujeres tenemos un órgano que es el clítoris cuya única función es dar placer. Tiene más de 8,000 terminaciones nerviosas, entonces podemos sentir mucho más placer del que pensamos.

3.- Tócate como nadie lo ha hecho:

Ya desnuda, acaricia tus pechos en círculos. Primero círculos hacia adentro, luego hacia afuera, alrededor de los pechos y después tus pezones. Al mismo tiempo, respira y contrae el piso pélvico. Suena como ejercicio o meditación, pero créenos, esto te ayudará a ir descubriendo el ritmo perfecto para ti. Controlar tu suelo pélvico te permitirá contraer tus músculos y con ello tener mayor sensibilidad al momento del orgasmo, ya sea sola o en pareja.

4.- Dile adiós al mito de las zonas erógenas:
Ya todos lo sabemos, las zonas erógenas son aquellas que al ser estimuladas producen una sensación de placer, pero existe esta creencia rara de que hay una fórmula tipo “cuello, senos, vulva, senos, the end” como si todas fuéramos iguales y no hay nada más alejado de la realidad. De cierta manera, ¡todo el cuerpo puede ser un paisaje erógeno! Todo depende del momento, la persona, la compañía y las sensaciones. Por cuestiones culturales, toda la vida nos han dicho y enseñado que las zonas erógenas están solo en la zona genital y entonces nos enfocamos en el placer en los órganos sexuales cuando en realidad están en todo el cuerpo.

5.- Mejor bien acompañada que sola

Ahora que si estás buscando ayuda para optimizar tus sesiones de autoplacer, un sex toy siempre va a ser una buena idea. Te recomendamos que antes de iniciar con juguetes intentes tocarte con tus deditos y repetir los pasos 1, 2 3 y 4. Es la mejor manera de empezar a conocerte. Una vez que sabemos qué nos gusta, cómo tocarnos y cómo movernos, podemos comenzar a explorar el mundo de los sex toys y así sacarles todo el provecho. A los sex toys no hay que temerles o guardarles distancia, en realidad son herramientas muy útiles para explorar más a fondo el mundo del placer sexual. 

- Si aún no sabes cuál es el juguete ideal para ti puedes tomar el quiz en nuestro sitio web para conocer tu mejor opción.

La forma en que puedes descubrir tus puntos más sensibles es experimentando y descubriéndote todos los días. Limitar el placer a ciertas zonas es limitar tus posibilidades de placer. Así que ya sabes cómo iniciar, hazlo a tu ritmo y enamórate de ti misma. Ya sabes que cualquier duda puedes escribirnos por redes y con gusto te ayudaremos a llegar a donde deseas.

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